Desarrollarse en el mundo académico no ha sido fácil creo, pues he tenido que adoptar la positividad al nivel máximo, para lograr concluir todos los desafios plantedos. La inteligencia emocional es mi arma, ha sido mi fuerte, la jocosidad como diría el maestro José María, es una característica que he estimado a mi favor, la dra. Patricia lo expresó la iluminosidad que llevas, más bien positividad y no la positivación, súmale un gozo inefable que corre en mis venas, desde los 17 años quedó mi alma prendida del Espíritu Santo. ¡Es un hecho! disfruto de la vida, de las personas, como que mi ser se conecta con el otro de forma sastifactoria y la alegría renace y contagia. Mi vida entre libros, doctores y estudiantes se mueven de forma estrepitosa, surgen los conceptos, los temas, las matrices, teorias, enfoques, métodos y modelos. ¿Y qué me toca? ser feliz y construir los contenidos y aportar la realización del producto. Ser una persona donaire ha tendido a molestar algunos, a tal punto...