La expresión oral, cómo cultivarla
La mayoría de los profesores pueden detectar a los estudiantes que dominan las habilidades orales y a los que no. Fácilmente, en los espacios de participación, cuando ese alumno habla sin tartamudear, con fluidez, sin timidez y más aún, utiliza una gramática oral adecuada, sin dejar de plantear buenos argumentos o conceptos válidos. A diferencia del estudiante que no quiere expresarse, todavía habla tartamudeando, formulando sus ideas de forma perezosa, confusa y sin información clara. ¿Qué hace el profesor al respecto? porque el conductista evalúa y descalifica, mientras que un docente socioeducativo toma la iniciativa, crea estrategias que formulan soluciones para mejorar esta habilidad en los estudiantes que la merecen. Se inicia con una evaluación formativa a lo largo del curso, se crean espacios para mejorar a estos estudiantes: conferencias, simposios, seminarios, diálogos, se planifican tareas asertivas para provocar la participación. Lo más importante es que crea un clima abierto, flexible y agradable. El estudiante nota y comparte el desafío. Resultados a corto plazo. Clases participativas y dinámicas. Lo valioso de enseñar esta habilidad es un compromiso docente, con el poder de transformar tu clase, sus estudiantes y nosotros el mismo Todos recordamos a esos profesores apasionados que nos enseñaron a amar una materia difícil y poco atractiva. La expresión oral puede ser aprendida, practicada por los estudiantes siempre y cuando existan docentes que la promuevan Dra. Estrella Luz Peña Ruiz. UNAN-MANAGUA

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Exprese con moderación y respeto.