El ajedrez más que un deporte
Mi hijo practica ajedrez, aunque no tiene FIDE logra ganar. Es un deporte inclusivo tanto que señores de 60 años compite con un niño de 10 años. Aunque no entiendo ese aspecto de enfrentar experiencia vos edad temprana, no deja sorprender el impacto que logra en estudiantes sordos, pues por lo general son etiquetados por sus limitaciones de lengua verbal. El impacto es significativo empezando porque consiguen resolver situaciones problemáticas como avanzar el peón en el tablero y no dejar perder el caballo o la reina. Además de elementos tácticos, el sordo debe domininar emociones como nervios, ansiedad y frustración. En particular me pasa que el estress me absorbe, cuando noto durante el juego mi hijo pierde una pieza importante. Otro aspecto que influye mi gusto y atención en la adquisición de este deporte es la paciencia que se genera en la toma de decisión para ganar el juego. El ajedrez se cuenta como un deporte de élite por el tiempo que se invierte y estudio para dominar de dicho juego. Estoy contenta de ver los beneficios socioemocionales y cognitivos que alcanza mi hijo en este deporte. Los padres debemos enfrentar la decisión de trabajar este deporte en la formación integral de nuestros bástagos y entender lo fundamental que mide en ellos, puesto que alcanzarán si o si, nuevas macrohabilidades socioemocionales al desarrollar la inteligencia lógica deductiva.
Dra. Estrella Luz Peña Ruiz
Saludos desde Nicaragua
Bendiciones a todos.
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